¿De qué te disfrazas tú?

Un nuevo 31 de octubre ha llegado y con él los memes y críticas al Halloween. En mi caso, al ver hace unos días a muchos jóvenes disfrazados por la calle, camino a una fiesta o reunión de amigos, prefiero preguntarme y preguntarte algo: ¿De qué te disfrazas tú?

Es muy interesante mirar a los disfrazados en estas fechas porque sabemos que usan un traje. Pensando en la vida diaria, no siempre sabemos quién está disfrazado, quién usa un traje, quién está siendo sincero y quién está interpretando un personaje.

Dios también está para los que no celebran Halloween y que aún así andan por la vida disfrazados.

Yo me he disfrazado de mil cosas, inclusive de «cristiano». El disfraz es muy útil, te brinda aceptación, te permite ganar puntos, que otros piensen positivamente de ti, destacar, pero es eso, un disfraz.

A veces pensamos que nuestro engaño es exitoso sin darnos cuenta que el engaño somos nosotros. No es que otros son tontos al creer nuestra mentira, somos tontos nosotros al vivir una mentira.

Pensaba en casos de disfraces en la Biblia y me acordé de Pedro. Era discípulo de Jesús, pero cuando el Maestro fue capturado, Pedro fue cuestionado. «Tú eres uno de ellos» le dijeron y automáticamente se puso la capa de invisibilidad de Harry Potter, aunque no le quedó muy bien. «Ni le conozco», dijo. Luego otra vez le dijeron «tú eres uno de ellos, el acento te delata» y él seguía con su bigote falso diciendo «no sé de qué me hablas». Una tercera vez fue cuestionado y de muy mala manera dijo no saber de qué hablan. Pedro ni siquiera con disfraz podía ocultar que era discípulo de Jesús.

Hoy, 31 de octubre, mientras muchos celebran Halloween y otros muchos les critican, yo te animo a pensar cuál es el disfraz que usas, o cuántos tienes, cuándo los usas. El desafío estaría incompleto si no te dijera: abandona ese disfraz. Pondrías en riesgo mucho, pero aún más está en riesgo al escondernos, al ocultarnos.

Dios también está para los que no celebran Halloween y que aún así andan por la vida disfrazados.

 

Comunicador, enfocado en trabajo con juventud y adolescencia. Empecé a escribir mi blog de vida cristiana en el 2012. Compartí reflexiones semanales durante 5 años, hasta que en el 2018 decidí dar un paso más y decidí crear Reflexiones de bolsillo, un sitio web donde escribo junto a grandes amigos sobre adolescencia, juventud, fe, Dios y vida cristiana.

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